jueves, 6 de agosto de 2015

SOCIALISMO E INTERNACIONALISMO



¿Es posible construir el socialismo marxista en un solo país? ¿Se puede, dentro de los límites de un Estado nacional, alcanzar los propósitos del socialismo de forma íntegra?

Para responder a estas preguntas utilizaré las ideas y el pensamiento al respecto de Engels, Lenin, Trotsky y Stalin.

Engels, en sus Principios del comunismo afirma:

“¿Es posible esta revolución en un solo país?

No. La gran industria, al crear el mercado mundial, ha unido ya tan estrechamente todos los pueblos del globo terrestre, sobre todo los pueblos civilizados, que cada uno depende de lo que ocurre en la tierra del otro. Además, ha nivelado en todos los países civilizados el desarrollo social a tal punto que en todos estos países la burguesía y el proletariado se han erigido en las dos clases decisivas de la sociedad, y la lucha entre ellas se ha convertido en la principal lucha de nuestros días. Por consecuencia, la revolución comunista no será una revolución puramente nacional, sino que se producirá simultáneamente en todos los países civilizados, es decir, al menos en Inglaterra, en América, en Francia y en Alemania. Ella se desarrollará en cada uno de estos países más rápidamente o más lentamente, dependiendo del grado en que esté en cada uno de ellos más desarrollada la industria, en que se hayan acumulado más riquezas y se disponga de mayores fuerzas productivas. Por eso será más lenta y difícil en Alemania y más rápida y fácil en Inglaterra. Ejercerá igualmente una influencia considerable en los demás países del mundo, modificará de raíz y acelerará extraordinariamente su anterior marcha del desarrollo. Es una revolución universal y tendrá, por eso, un ámbito universal.”

Lenin, a través de sus múltiples discursos y textos, lo expone claramente:

7 de marzo de 1918:   
  "Si examinamos la situación a escala histórica mundial, no cabe la menor duda de que si nuestra revolución se quedase sola, si no existiese un movimiento revolucionario en otros países, no existiría ninguna esperanza de que llegase a alcanzar el triunfo final. Si el Partido Bolchevique se ha hecho cargo de todo, lo ha hecho convencido de que la revolución madura en todos los países y que a la larga —y no a la corta— cualesquiera que fuesen las dificultades que hubiéramos de atravesar, cualesquiera que fuesen las derrotas que tuviésemos deparadas, la revolución socialista internacional tiene que venir, pues ya viene, tiene que madurar, pues ya madura y llegará a madurar del todo. Nuestra salvación de todas estas dificultades —repito— está en la revolución europea" (Lenin, Obras Completas, vol. 36, p. 12).

"Pero, de todos modos, y con todas las peripecias posibles imaginables, si la revolución alemana no estalla, estamos perdidos" (Ibíd., p. 16). Semanas después repitió la misma idea: "Nuestro atraso nos ha hecho avanzar y pereceremos si no sabemos sostenernos hasta que encontremos el poderoso apoyo de los obreros sublevados de otros países" (Ibíd., p. 243).


24 de enero de 1918:
"Estamos lejos incluso de haber terminado el período de transición del capitalismo al socialismo. Jamás nos hemos dejado engañar por la esperanza de que podríamos terminarlo sin la ayuda del proletariado internacional. Jamás nos hemos equivocado en esta cuestión (...) Naturalmente, la victoria definitiva del socialismo en un sólo país es imposible. Nuestro destacamento de obreros y campesinos, que apoya al Poder soviético, es uno de los destacamentos del ejército universal fraccionado hoy por la guerra mundial; pero este ejército tiende a la unificación, (...) y ahora vemos claro cuán lejos irá el desarrollo de la revolución; ha comenzado la obra el ruso, la llevarán a cabo el alemán, el francés y el inglés, y triunfará el socialismo" (Lenin, Obras Completas, vol. 36, pp. 281-89).

8 de marzo de 1918:
"El Congreso considera que la garantía más firme del afianzamiento de la revolución socialista victoriosa en Rusia consiste únicamente en su transformación en revolución obrera internacional" (Ibíd., Resolución sobre la guerra y la paz, vol. 36, p. 40).

23 de abril 1918:
"Alcanzaremos la victoria definitiva sólo cuando logremos vencer, por fin, definitivamente al imperialismo internacional, que se apoya en la grandiosa fuerza de la técnica y de la disciplina. Pero alcanzaremos la victoria únicamente con todos los obreros de los demás países, del mundo entero". (Ibíd., vol. 36, p. 241).

14 de mayo 1918:
"Esperar a que las clases trabajadoras hagan la revolución a escala internacional equivale a quedar inmovilizados en la espera (...) Después de comenzar con brillante éxito en un país, es posible que atraviese períodos penosos, pues sólo se puede vencer definitivamente a escala internacional y con los esfuerzos mancomunados de los obreros de todos los países" (Ibíd., vol. 26, p. 345).

29 julio 1918:
"Nunca nos hemos hecho ilusiones de que las fuerzas del proletariado y el pueblo revolucionario en un solo país, independientemente de lo heroicos, organizados y disciplinados que pudieran ser, podrían derrocar al imperialismo internacional. Eso sólo se puede hacer con los esfuerzos conjuntos de los obreros del mundo (...) Nunca nos engañamos pensando que se podría hacer con los esfuerzos de un solo país. Sabíamos que nuestros esfuerzos llevaban inevitablemente a una revolución mundial, y que la guerra desatada por los gobiernos imperialistas no se podía detener con los esfuerzos de esos mismos gobiernos. Sólo se puede detener mediante los esfuerzos de los obreros; y cuando llegamos al poder, nuestra tarea (...) era la de mantener ese poder, esa antorcha del socialismo, de tal manera que extendiese tantas chispas como fuera posible para aumentar las llamas crecientes de la revolución socialista" (Lenin, Collected Works, vol. 28, pp. 24-5).

8 de noviembre 1918:
"Desde el principio de la Revolución de Octubre, nuestra política exterior y de relaciones internacionales ha sido la principal cuestión a la que nos hemos enfrentado. No simplemente porque desde ahora en adelante todos los Estados del mundo están siendo firmemente atados por el imperialismo en una sola masa sucia y sangrienta, sino porque la victoria completa de la revolución socialista en un solo país es inconcebible y exige la cooperación más activa de por lo menos varios países avanzados, lo que no incluye a Rusia (...) Nunca hemos estado tan cerca de la revolución proletaria mundial de lo que estamos ahora. Hemos demostrado que no estábamos equivocados al confiar en la revolución proletaria mundial(...) Incluso si aplastan a un país, nunca podrán aplastar la revolución proletaria mundial, sólo añadirán combustible a las llamas que les consumirán a todos" (Lenin, Collected Works, vol. 28, pp. 151-64).

20 de noviembre 1918:
"La transformación de nuestra revolución rusa en una revolución socialista no fue una aventura dudosa, sino una necesidad, ya que no había otra alternativa: el imperialismo anglo-francés y americano destruirán inevitablemente la independencia y libertad de Rusia si la revolución socialista mundial, el bolchevismo mundial no triunfa" (Lenin, Collected Works, vol. 28, pp. 188).

15 de marzo 1919:
"La victoria final y completa a escala mundial no se puede conseguir sólo en Rusia; sólo se puede conseguir cuando el proletariado venza en todos los países avanzados, o, en cualquier caso, en algunos delos países avanzados más grandes. Sólo entonces podremos decir con plena confianza que la causa del proletariado ha triunfado, que nuestro primer objetivo —el derrocamiento del capitalismo— ha sido conseguido. Hemos conseguido este objetivo en un país, y esto nos enfrenta a otra tarea. Ahora que se ha establecido el poder soviético, ahora que la burguesía ha sido derrotada en un país, la segunda tarea es lanzar una lucha a escala mundial, en un plano diferente, la lucha del Estado proletario rodeado por Estados capitalistas" (Lenin, Obras Completas vol. 38, pp. 47).

5 de diciembre 1919
"Tanto antes de Octubre como durante la Revolución de Octubre, siempre hemos dicho que nos consideramos y sólo podemos considerarnos como uno de los contingentes del ejército proletario internacional (...) Siempre hemos dicho por lo tanto que la victoria de la revolución socialista sólo se puede considerar final cuando se convierte en la victoria del proletariado por lo menos en varios países avanzados" (Lenin, Collected Works, vol. 30, pp. 207-8).

20 de noviembre de 1920
"Los mencheviques afirman que nos hemos comprometido a derrotar a la burguesía mundial nosotros solos. Sin embargo, nosotros siempre hemos dicho que sólo somos un eslabón en la cadena de la revolución mundial, y nunca nos hemos marcado el objetivo de conseguir la victoria con nuestros propios medios" (Lenin, Collected Works, vol. 31, p. 431).

Finales de febrero de 1922
"Pero no hemos acabado ni siquiera la construcción de los cimientos de la economía socialista y los poderes hostiles del capitalismo moribundo todavía nos lo pueden impedir. Tenemos que apreciar esto y admitirlo francamente; porque no hay nada más peligroso que las ilusiones... Y no hay nada en absoluto (...) terrible en admitir esta verdad amarga; ya que siempre hemos insistido y reiterado esta verdad elemental del marxismo: que se necesitan los esfuerzos conjuntos de los obreros de varios países avanzados para la victoria del socialismo" (Lenin, Collected Works, vol. 33, p. 206).

Trotsky, en La revolución permanente explica:

“El triunfo de la revolución socialista es inconcebible dentro de las fronteras nacionales de un país. Una de las causas fundamentales de la crisis de la sociedad burguesa consiste en que las fuerzas productivas creadas por ella no pueden conciliarse ya con los límites del Estado nacional. De aquí se originan las guerras imperialistas, de una parte, y la utopía burguesa de los Estados Unidos de Europa, de otra. La revolución socialista empieza en la palestra nacional, se desarrolla en la internacional y llega a su término y remate en la mundial. Por lo tanto, la revolución socialista se convierte en permanente en un sentido nuevo y más amplio de la palabra: en el sentido de que sólo se consuma con la victoria definitiva de la nueva sociedad en todo el planeta.”

“El capitalismo, al crear un mercado mundial, una división mundial del trabajo y fuerzas productivas mundiales, se encarga por sí solo de preparar la economía mundial en su conjunto para la transformación socialista.”

“Este proceso de transformación se realizará con distinto ritmo según los distintos países. En determinadas condiciones, los países atrasados pueden llegar a la dictadura del proletariado antes que los avanzados, pero más tarde que ellos al socialismo.”

“La división mundial del trabajo, la subordinación de la industria soviética a la técnica extranjera, la dependencia de las fuerzas productivas de los países avanzados de Europa respecto a las materias primas asiáticas, etc., etc., hacen imposible la edificación de una sociedad socialista independiente en ningún país del mundo.”

Stalin, en abril de 1924, afirmaba en sus Fundamentos del leninismo:

"Bastan los esfuerzos de un país para derribar a la burguesía; la historia de nuestra revolución lo demuestra. La victoria definitiva del socialismo, para la organización de la producción socialista, los esfuerzos de un solo país, sobre todo si es campesino como el nuestro, son ya insuficientes: se necesitan los esfuerzos reunidos del proletariado de varios países avanzados"

*Tras la muerte de Lenin, Stalin adoptará la posición contraria (“tenemos todo lo suficiente para alcanzar el socialismo en Rusia”), retirando esta edición de los Fundamentos del leninismo.

miércoles, 10 de junio de 2015

STALIN (1/2)



Este texto trata sobre la figura de Stalin de manera concisa, como persona clave en el sistema soviético. Esta parte va desde su ascenso a Secretario hasta 1937.

Las distintas palancas del poder de Stalin le permitieron situarse por encima del partido e incluso progresivamente por encima del Politburó. La acumulación de cargos y su utilización le posibilitaron llegar a tener mayor poder que ningún otro bolchevique pudiendo influir en la administración del personal y tener gran cantidad de información sobre asuntos del partido.
Tenemos La Secretaria General, que se  divide en dos partes: Organización y Destino, que se encarga de la elección y el reparto de cuadros y que en definitiva establece la lista de puestos en el Estado, y Organización e Instrucción. Stalin lleva un sistema secreto de documentos entre la correspondencia de altos cargos. Está clasificada de la A a la K. En ella se encuentran documentos del Politburó, del Buro y del Secretariado.
Poco a poco el partido se va subordinando al aparato en el que el secretariado decide qué ha de ser sometido al Politburó. Lazar Kaganovitch por su parte controla la composición del aparato, del gobierno, del ejército y de la GPU a través de la sección de organización del Secretariado. Lazar confecciona extensas listas y examinaba  los nombres antes de colocarlos en sus cargos. De esta forma, Stalin y él mantendrían un control sobre el partido pudiendo llenar los órganos fundamentales con gente de confianza.
Kaganovitch presenta sus propuestas a Stalin, y de esta forma, el secretariado llegará a elegir al 83% de los delegados en el XII Congreso del Partido, aunque todavía su control no es absoluto.
Stalin era el único hombre perteneciente al Politburó, al Buro de organización y al Secretariado.
El 19 de marzo de 1926, Stalin reemplaza el buró del secretariado por la Sección Secreta al cargo de Tovstuja. Stalin nombra a los miembros de esta sección y que está en estrecho contacto con la GPU. Esta sección posee archivos, comunicaciones, nombres, anotaciones, etc. solo un pequeño grupo de personas tiene acceso a ellos, entre los que se encuentra Stalin. Pasará a llamarse “Sección Especial” del Comité Central. Esta sección tenía oficinas por toda la Unión con información confidencial que transmitían al Kremlin.
Stalin también se situará a la cabeza de la Inspección obrera y campesina, cuyo objetivo era controlar las distintas ramas de la administración, este órgano será criticado duramente por Lenin. Que en vez de controlar a la burocracia, se convertirá en su semillero.
En la Comisión de Control (de 1921), encargada de limpiar el aparato de arribistas, se encontrarán fieles de Stalin (Aron Soltz, Chkiriatov, y Kuibishev, en estrecho contacto con él).
A través del Buró de Organización, del que Stalin era miembro, se encarga del modo y de las personas para llevar a cabo las resoluciones del Politburó.

Tras la formación de la Troika (Zinoviev, Kamenev, Stalin) para dirigir el país, Zinoviev se dará cuenta de que la troika no está en pie de igualdad: “no hay troika, hay una dictadura de Stalin”.
“El secretariado del comité central objetivamente lo decide todo” (Bujarin).
Con la llamada Promoción Lenin (aunque ajena al pensamiento de éste), las puertas del partido se abren de par en par y se adhieren doscientos cuarenta mil miembros, la mayoría con escasa formación, sin experiencia y con “una actitud servil” según María Joffe, esposa del bolchevique Adolf Joffe. Resulta ser una forma efectiva de combatir a la oposición, que no puede ni por asomo realizar tales maniobras burocráticas. Esta afiliación masiva granjea una masa de personas sin convicciones políticas susceptibles de ser manipulables.

Se formará el llamado “Septeto”, que está formado por seis miembros del Politburó (Stalin, Zinoviev, Kamenev, Bujarin, Rikov, Tomsky más Kuibishev, presidente de la Comisión de Control) y se encargaba de preparar la reunión oficial del día siguiente. Con la troika dirigente empieza a desarrollarse una campaña contra Trotsky (principal rival), desde entonces comienzan a aparecer publicaciones como “leninismo o trotskismo” en los que se rescatan las antiguas disputas entre Lenin y Trotsky en los años 1904-1917, disputas que ya caducaron y que no tendrían más que un interés histórico. Inventando el trotskismo, Stalin lo rellenara de contenido y se lo imputará posteriormente a los cuadros que quiera liquidar.
Se lleva a cabo la falsificación de la resolución del comité central del 10 de octubre de 1917: en vez de “formar un buró para la dirección de los días venideros tras la insurrección” se modifica por “formar un buró para la insurrección”. De esta forma Zinoviev y Kamenev pasan a ser “dirigentes” de la insurrección.
A su vez Stalin revisa en 1924 sus “Cuestiones del Leninismo” en las que afirma, en contraposición en lo que pensaba hasta entonces, que es posible la construcción del socialismo en un solo país y que se cuenta con todo lo necesario. Así Stalin se convierte en el representante de la nueva burocracia soviética que ansía estabilidad independientemente de los principios teóricos del socialismo.
“No ha llegado el momento de excluir a Trotsky, seria mal entendido en el partido y en el país” (A. Andreiev, Recuerdos, cartas, p155), afirma Stalin respecto al Politburó.
“Las propuestas de Stalin se adoptan con mayor frecuencia que las de otros. ¿A qué se debe? Se debe a que el camarada Stalin (…) tiene el aparato en sus manos” Voroshilov (Acta mecanografiada del XIV Congreso).
 “Stalin cambia de teoría según la identidad de la persona que debe ser eliminada (…) Ahora ha cedido para estrangularnos mejor (…). Y nos estrangulará (…). Lo único que desea es mantener el poder. Al ceder ante nosotros, se ha quedado al volante y en consecuencia nos aplastará” Bujarin (Revista Voprossy Istorii, 1991).

Durante la colectivización agraria forzosa se mandan a Siberia y Kazajistán a 1.800.000 campesinos. Se combina el terror y los trabajos forzados. La GPU juega un papel fundamental, así, el 5 de noviembre de 1930 se disuelven todos los comisariados del Interior en todas las Repúblicas y se dan plenos poderes policiales a la GPU.
En 1929 se producen 1.3000 motines campesinos. En 1930 se producen otros 2.200 motines con una participación de 800.000 campesinos.
 Todos estos motines provocan y obligan al gobierno a hacer una pausa. En el artículo de Stalin “El vértigo del éxito” echa la culpa a los cuadros medios de cometer exageraciones en la colectivización. “Stalin se había golpeado la frente contra un muro sin poder romperlo y se vio obligado a retroceder; pero al hacerlo cargó la culpa a los demás, que lo pagaron muy caro” (Kruschev).
“Ahora se acusa  a las escalas inferiores de cometer todas las exageraciones, obligándolas a excusarse ante los campesinos, mientras que el camarada Stalin les obligaba a hacer todo lo contrario” se queja un militante.
El 7 de abril de 1930 se crea el GULAG (campos de trabajo correctivos), retomando las tradiciones de la Rusia zarista, en donde se empleaba una masiva mano de obra forzada  para extraer mineral en Siberia, construir ciudadelas, etc.

Dentro del Politburó existe un grupo informal dirigente que se reúne de forma clandestina. “Siempre hubo un grupo dirigente en el Politburó” (Molotov). Este grupo se reúne en el Kremlin, en el antiguo apartamento de Clara Zetkin.
“El Politburó es una ficción. De hecho, todo lo decide a sus espaldas un reducido grupo, que se reúne en el Kremlin, formado por Stalin, Molotov, Kaganovitch, Mikoyan y Ordzhonokidze (…) Considero anormal una situación en la que un grupo determinado decide previamente una serie de decisiones del Politburó” (Palabras de Syrtsov, presidente del Consejo de comisarios del pueblo, ante el Politburó).

Tras retomar el proceso de colectivización forzada, en julio de 1930 Stalin coloca como jefe de la Sección secreta del Comité Central (anteriormente dirigida por Tovstuja) a Alexandr Poskrebychev. Esta sección tiene una gran importancia como gestión de los secretariados del Buró de organización y del Politburó. Así, entre Stalin y él, se decide el desarrollo de las sesiones en el Politburó, que entonces se reunía frecuentemente.

Desde 1928, se detiene y se fusila al gobierno de la Republica de Crimea y a  la dirección de numerosos partidos comunistas como en Bielorrusia, Ucrania (suicidio de Mykola Skrypnyk) o más tarde de Polonia. No hay juicios públicos a menos de conseguir las confesiones oportunas.
En julio de 1928 se celebra el VI Congreso de la Komintern, allí se decide que la socialdemocracia es hermana gemela del fascismo y principal enemigo (el llamado “Tercer Periodo”). En Alemania advierten: “que el árbol del nazismo no os impida ver el bosque socialdemócrata”. Trotsky desde el exilio propone un Frente Único para frenar a Hitler “la propuesta fascista de Trotsky es una unión del PC y la socialdemocracia alemana” dice Muzenberg. 

En agosto de 1932 se implanta la ley de protección de la propiedad socialista (la “ley de las cinco espigas”). En Rusia se detiene a 54.645 personas, se condenan a muerte a 2.210, pero no se ejecutan ni a mil. En Chechenia se anulan 48 de las 50 condenas a muerte. Casi el 80% de los condenados son campesinos. Stalin amenaza con castigar a los jueces si les tiembla el pulso.
Los procedimientos de colectivización amenazan con la hambruna “Aunque haya una cosecha normal, Ucrania está condenada el hambre” escribe el futuro general Mate Zalka en su diario. En Zaporojie (Ucrania), se fusilan a 14 de 16 cuadros enjuiciados por querer dejar más trigo al koljoz (I. Naumenko, Como se ha juzgado al comité de distrito”).
Martemyan Riutin, funcionario del Partido Comunista, junto con otros allegados, pretender fundar la Unión de marxistas-leninistas. Denuncia por escrito la dictadura personal de Stalin, que “ocupa la cumbre de un aparato cien veces más poderoso y ramificado que el aparato de cualquier Estado burgués (…) que ha cumplido objetivamente el papel de traidor a la revolución socialista”. Proponen depurar el partido y reformar el sistema (eliminando el sistema de nombramientos de cuadros, reestructurando la GPU…).
La GPU detiene al grupo y los expulsa del partido, pero no los ejecuta (lo hará más tarde). Zinoviev y Kamenev conocían el texto de Riutin pero no lo denunciaron, esta complicidad pasiva se convertirá en activa durante los Procesos de Moscú.
La GPU detiene a otro grupo acusado de “oportunismo de derechas” (Alexandr Smirnov, Eismont), en realidad ese grupo consistía en simples conversaciones criticas mientras se bebía alcohol. Postychev advierte “Para nosotros, una cosa esta clara: apartar quiere decir matar. Apartar es matar. Para mí, cuando se habla de apartar se significa matar” (Izvestia, 1990).

En febrero de 1932, a través de la dirección única por parte del director de fábrica (anteriormente existía la triada partido-sindicato-fabrica), el director decide soberanamente si el obrero puede o no dejar su empleo.
También se reestablece el pasaporte interior, rechazado por Lenin en su día.
Asimismo, se elimina el Partmaximun, que limitaba el sueldo de los funcionarios.

En una carta, Turar Ryskulov (ejecutado durante la Gran Purga), dirigente del PC en Kazajstán expone la situación: 30.000 personas del distrito de Balkach (la mitad), la mitad de personas en Karat y más de 32.000 personas en Karkalin han muerto.
Molotov advierte, “Nos encontramos, en efecto, ante el fantasma del hambre y especialmente en los ricos distritos productores de cereales”.
Terejov, secretario general en Járkov llama a Stalin y le informa de la hambruna en Ucrania, Stalin le responde, “eres un cuentista, pues nos has contado un bonito cuento sobre el hambre”, Terejov será destituido y posteriormente enviado al gulag.
Stanislav Kossior (ejecutado en la Gran Purga), secretario general del Partido Comunista de Ucrania, escribe a Stalin: “Según datos de la GPU, 103 distritos de Ucrania están asolados por el hambre”.
En 1933, la GPU detiene a 219.460 fugitivos, procesa a 32.872 y devuelve a su lugar a 186.588.
El novelista Mijaíl Shólojov escribe a Stalin sobre la desastrosa situación en su región y enumera métodos de tortura para obtener el trigo de los campesinos. Stalin le responde que se trata sabotaje de los campesinos y de  “una guerra tranquila contra el poder soviético. Una guerra de usura” (JJ. Marie, Stalin).
El escritor Alexander Avdeenko recordará el contraste entre los campesinos hambrientos en las vías pidiendo pan y la gran variedad gastronómica que disfrutaban él y los más privilegiados (JJ. Marie, Stalin). En total, 7 millones de campesinos fallecen en la URSS, 4 de ellos en Ucrania.

En el XVII Congreso del Partido se pone en evidencia la victoria sobre los campesinos hostiles y el triunfo sobre grupos “antileninistas”, “desviacionistas de derechas” etc. en este congreso estaban quienes apoyaron a Stalin contra Trotsky y más tarde contra Bujarin, conocen las luchas internas en el partido y su historia, gracias a ellos Stalin ha conseguido su distinguida posición. Son por tanto, peligrosos para Stalin, que no se fiaba de ellos y engendraban una política de clientelismo.
Kírov, por su parte se había negado a seguir las órdenes de Stalin de trasladarse a Moscú. Dos tercios del personal de este congreso serán liquidados más tarde.
Tras el asesinato de Kírov, Stalin decide utilizarlo para emprender una serie de purgas: procesa y fusila a trece “zinovievistas” en Leningrado, manda al exilio a 65 miembros del Partido y a prisión a otros 19 en Moscú.
Poco a poco las reuniones del Politburó disminuyen: 94 en 1931, 20 en 1935, 9 en 1936 y 2 en 1939. En realidad, el despacho de Stalin es la sede del poder y  se reúne con quien interesa para tomar las decisiones después transmitidas al Politburó por consulta escrita o llamada telefónica, apenas hay debate. El Politburó se convertirá en un mecanismo de inscribir proposiciones votadas por consulta rápida.  En 1934 se permite deportar sin juicio a cualquier persona considerada peligrosa. En 1935 la pena de muerte se extiende a partir de los doce años.
El periodista Roy Howard le pregunta en una entrevista sobre sus planes de revolución mundial: “





Por ejemplo, nuestro país quería hacer una revolución y lo hizo, y ahora estamos construyendo una nueva sociedad, sin clases.
Pero afirmar que queremos hacer una revolución en otros países, para interferir en sus vidas, significa decir lo que no es cierto, y lo que nunca hemos defendido”  (https://www.marxists.org/reference/archive/stalin/works/1936/03/01.htm).

Habrá otras ocasiones en las que Stalin manifieste su rechazo hacia la idea marxista de internacionalismo y revolucion mundial:

-"la política de la Unión Soviética en relación con el problema alemán se reduce a la desmilitarización y democratización de Alemania. Creo que la desmilitarización y democratización de Alemania forman una de las garantías más importantes de la creación de una paz estable y duradera."
  
"¿Cree usted en la posibilidad de tener relaciones de amistad y duradera cooperación entre la Unión Soviética y las democracias occidentales a pesar de la existencia de diferencias ideológicas, y en la competencia amistosa entre los dos sistemas a los que se refirió el Sr. Wallace? 
- Lo creo absolutamente".

-" Estoy de hecho convencido de la posibilidad de las relaciones de amistad entre la Unión Soviética y Gran Bretaña. El fortalecimiento de los lazos políticos, comerciales y culturales entre estos países contribuiría considerablemente a la creación de este tipo de relaciones".

"¿Cree que con el mayor progreso de la Unión Soviética hacia el comunismo las posibilidades de cooperación pacífica con el mundo exterior no disminuirá en lo que se refiere a la Unión Soviética? ¿Es posible el comunismo en un solo país? 
-No me cabe duda de que las posibilidades de cooperación pacífica, lejos de disminuir, incluso pueden crecer. El comunismo en un solo país es perfectamente posible, sobre todo en un país como la Unión Soviética." (https://www.marxists.org/reference/archive/stalin/works/1946/09/24.htm).

Malenkov apunta:


"Desde la Segunda Guerra Mundial el camarada Stalin ya ha dado con frecuencia una respuesta precisa sobre la posibilidad absoluta de la cooperación pacífica y prolongada entre la URSS y los países capitalistas. Bastaría recordar al menos las siguientes declaraciones directas y claras hechas por el camarada Stalin:

En septiembre de 1946, el corresponsal en Moscú del Sunday Times, el Sr. Alexander Werth, preguntó el camarada Stalin: ¿Cree usted que con el mayor progreso de la Unión Soviética hacia el comunismo las posibilidades de cooperación pacífica con el mundo exterior no harán disminuir en lo que se refiere a la Unión Soviética? Es el comunismo en un solo país posible? El camarada Stalin respondió: No dudo de que las posibilidades de cooperación pacífica, lejos de disminuir, incluso pueden crecer. El Comunismo en un solo país es perfectamente posible, sobre todo en un país como la Unión Soviética.


En diciembre de 1946, el Sr. Elliott Roosevelt preguntó al camarada Stalin: ¿Usted cree que es posible que una democracia como Estados Unidos pueda vivir pacíficamente lado a lado en este mundo con una forma comunista de gobierno como la Unión Soviética sin intentos por parte de cualquiera de interferir en los asuntos políticos internos de la otra? El camarada Stalin respondió: Sí, por supuesto. Esto no sólo es posible. Es sabio y totalmente dentro de los límites de la realización. En los momentos más arduos durante la guerra las diferencias en el gobierno no impidieron que nuestras dos naciones se unieran juntas y vencieran a nuestros enemigos.

 
En abril de 1947, el camarada Stalin en una charla con el Sr. Stassen dijo: (...) que uno no debe dejarse llevar por criticar los sistemas de cada uno. Cada pueblo confirmó el sistema que quería y fue capaz de mantenerlo. En cuanto a qué sistema es mejor, la historia nos lo demostrará. Uno debe respetar los sistemas elegidos y aprobados por el pueblo. Si el sistema en el EEUU es bueno o no, es la preocupación del pueblo estadounidense.(...)Uno debe respetar los sistemas aprobados por las personas. Sólo con esta condición la colaboración es posible .


En mayo de 1948, el camarada Stalin, en respuesta a una carta abierta por el Sr. Wallace, escribió: (...) el Gobierno de la URSS cree que a pesar de las diferencias en los sistemas económicos e ideologías, la coexistencia de estos sistemas y la solución pacífica de las diferencias entre la URSS y los EEUU son no sólo es posible, sino absolutamente necesario, en interés de la paz universal.

 
En enero de 1949, el director general europeo de la International News Service of America, el señor Kingsbury Smith, preguntó al camarada Stalin: ¿Estaría dispuesto el Gobierno de la URSS para considerar la emisión de una declaración conjunta con el Gobierno de los Estados Unidos de América afirmando que los respectivos gobiernos no tienen intención de recurrir a la guerra unos contra otros? y ¿Estaría dispuesto el Gobierno de la URSS para unirse con el Gobierno de los Estados Unidos de América en las medidas destinadas a aplicar este pacto de la paz , tales como el desarme gradual? El camarada Stalin respondió: el Gobierno soviético estaría dispuesto a considerar la emisión de una declaración, y además que, naturalmente, el Gobierno de la URSS podía cooperar con el Gobierno de los Estados Unidos de América al adoptar medidas concebidas para implementar este pacto de paz y que conduzcan al desarme gradual ". (https://www.marxists.org/archive/malenkov/1949/12/21.htm)

Además, se aprobará una ley prohibiendo el aborto, esta ley, probablemente, derive de la necesidad de aumentar la natalidad tras la hambruna de 1932-3. Se establecen subvenciones, sobre todo con el séptimo hijo.
En junio de 1936, Iagoda y Vichinsky llevan a Stalin una lista con 82 acusados de pertenencia a organización terrorista. Entre los acusados están Kamenev y Zinoviev.
Otro acusado es Lazar Chatzkin secretario general de las juventudes comunistas hasta 1922. Se queja en  una carta a Stalin denunciando las presiones: “Te obligaremos a confesar que eres un terrorista y ya lo negarás cuando estés en el otro mundo” “O firmas o te fusilamos sin  juicio” le dice el instructor mostrándole el documento con confesiones prefabricadas que debe firmar  (Izvestia 1989; JJMarie Stalin).
En agosto de 1936 se inicia el Primer Proceso de Moscú. Hay 16 acusados Se procesa principalmente a Kamenev, Zinoviev, Smirnov y comunistas alemanes emigrados a la URSS. Son condenados por intento de asesinato a personalidades del partido y asesinato de Kírov, todos fusilados. Las pruebas se basan en confesiones (falsas) que preparan los posteriores procesos al citar cómplices como Bujarin o Tomsky. Este último se entera de que los acusados le han citado y se suicida.

Stalin desconfía de Iagoda y lo sustituirá por Yezhov: “Es una decisión sabia, notable” afirma Kaganovitch. Bujarin, satisfecho,  piensa ingenuamente que “Este no se dedicará a las falsificaciones”. Su nombramiento sirve para convertir los antiguos grupos de oponentes en grupos terroristas al servicio del extranjero.
En noviembre se inicia otro proceso contra el sabotaje en Novosibirsk. Sergo Ordzhonikidze se queja: “No son saboteadores, sino buenas personas (…) nuestros camaradas, que están entera y totalmente a favor del poder soviético” (JJMarie, Stalin).También defenderá a otros acusados en las fábricas, Stalin tomará represalias ante esta actitud y Sergo acabará suicidándose.